Y no morir así,
no cabe la menor duda.
Como las olas que pegan fuerte,
la marea crece,
el viento, a cuestas, te despeja el rostro
y como a mí la mente,
que te mantiene a salvo sin hundirte
y estás ahí, decidiendo que piedra saltar.
Escribo mientras camino firme
porque es la tierra que me sostiene,
mientras bailo con mis caderas y pies lo que más me mueve.
Aquí están,
los que ven y los que miran,
los que un anhelo cuidan
y protegen un deseo lleno de poder que no envejece.
Te ven o te miran. Son un montón y las miradas no riman.
No dudes ni te hundas en donde no puedas ser escuchado.
No olvides,
porque una memoria sin recuerdos no tiene sentido.
No dejes de creer,
¿por qué si no qué?
No dejes de ser,
porque al final vos decidís.
Etiqueta: piel
-
-
/Que me digas “tengo ganas”
en un mensaje inesperado,
de a ratos,
distante en el tiempo,
cuando te acuerdes
o cuando me recuerdes,
para mi está bien,
me conforma.
/Yo también tengo ganas
a veces, pocas
cada vez menos,
porque tampoco es que me alejo tanto
si no somos una obligación,
solo somos un instante.
/Me gusta estar bajo la luna
de tu cielo
en tu patio,
sobre tu pecho;
solo algunas noches,
como una luz
que aparece de repente,
y se va…
tibia y fugaz.
/Está bien que nos besemos
en otro lugar que no sean nuestras camas.
Esos sitios de costumbre y curiosidad,
grabadas con perfumes,
sueños olvidados, humo forzado,
por la resistencia y algún anhelo,
y esos besos buscados
con el rol de solo estar,
porque no pueden quedarse
si no hay magnetismo.
Ese lado del universo
tan deseado y extraño,
que no se escribe en otra mirada,
en otro corazón,
ni siquiera de a ratos.
/Tenemos ganas de estar,
de sentirnos puros en la piel y nada más.
Compartir y entregarnos es lo nuestro
y no esperemos más que eso.
Un sentido infinito,
entero y roto,
que de a ratos
se llena de ganas..
Mente fértil gc